Punto Aparte
Según sabemos, el escritor norteamericano Herman Melville se habría inspirado en la leyenda de Mocha Dick, para dar vida a su obra cúlmine y que hoy es un clásico literario: Moby Dick. Aquel era un viejo cachalote albino de dimensiones y fuerza prodigiosas, capaz de hacer naufragar pequeñas embarcaciones con las aletas de su cola y que habría asolado las costas de la Isla Mocha (en la VII Región de nuestro país), sobreviviendo a cientos de batallas con balleneros antes de ser muerto. Pero dando un vistazo al mundo de las letras, lo de Melville no es tan excepcional como podría parecer a primera vista, pues varios escritores foráneos se han inspirado en nuestro territorio para parir sus obras. Piense, por ejemplo, en Gaspar Ruiz, del novelista polaco Joseph Conrad, que narra las desventuras del protagonista durante nuestra Guerra de la Independencia. O Las aventuras de Robinson Crusoe, del inglés Daniel Defoe, que se inspiró en el marino escocés Alexander Selkirk, quien pasó unos meses abandonado en las islas de Juan Fernández, para dar con su obra más reconocida. También está el notable francés Julio Verne, que en El faro del fin del mundo relata cómo piratas chilenos atacan a embarcaciones que navegan por las costas de la Patagonia hasta que el gobierno argentino toma cartas en el asunto. Así las cosas, no debiésemos sorprendernos si, en una de esas, otro grande de la...