Muchas veces, cuando existe la necesidad de convocar a la población a una tarea de cierta magnitud, qué mejor que hacerlo con rostros que la gente identifique y que resulten inspiradores para ellos. Quizás por eso, cada vez que, por ejemplo, se necesita recaudar fondos para una buena causa -como para las campañas de reconstrucción de Chile y Haití-, los organizadores reclutan a estrellas de la televisión, del cine o de la música para que colaboren con la misión. Una estrategia que observamos no sólo aquí, sino que en todo el mundo.
Muchas veces, cuando existe la necesidad de convocar a la población a una tarea de cierta magnitud, qué mejor que hacerlo con rostros que la gente identifique y que resulten inspiradores para ellos. Quizás por eso, cada vez que, por ejemplo, se necesita recaudar fondos para una buena causa -como para las campañas de reconstrucción de Chile y Haití-, los organizadores reclutan a estrellas de la televisión, del cine o de la música para que colaboren con la misión.
Días atrás, el dibujante Hervi publicó en esta sección una viñeta en la que una exasperada ama de casa golpeaba el piso con su escoba gritando "¡¡Bastaaaa!!". Así graficó fielmente el estado de ánimo de los chilenos, que estamos hasta la coronilla de esta tierra que parece solazarse en seguir temblando, sin respetar siquiera la solemnidad del traspaso de mando presidencial. En suma, que nos tiene con los nervios de punta.
La mayoría nunca lo logra y ni siquiera lo intenta, pero de seguro no hay político que no ambicione la Presidencia. Sin embargo, lo cierto es que nadie lo pasa bien en La Moneda. Eso lo demuestran los rostros y la gestualidad de los ex presidentes(as), quienes dejan el cargo visiblemente agotados, ansiosos de retomar rutinas más apacibles y de pasar más tiempo con sus familias.
El hombre que asumió este jueves la Presidencia de la República es un conocido fanático de los deportes, entre ellos el fútbol. Por eso, a pocos sorprendió que aprovechara la visita a Chile de otro Mandatario aficionado al balompié, el boliviano Evo Morales, para proponerle jugar un partido amistoso. Ambos jugaron en el mismo equipo -que ganó el encuentro por 2 goles a 0-, y con el buen espíritu que conviene a este tipo de eventos.
Decir que al Presidente Piñera se le "movió el piso" durante la ceremonia de cambio de mando de ayer no es usar una metáfora para graficar su emoción por este importante hito republicano, sino decir la pura verdad. Y es que en plena ceremonia, nuestras díscolas placas tectónicas decidieron hacer unos de esos pequeños "ajustes" que nos han tenido en ascuas durante dos semanas (y que aún tienen para rato, según los expertos). De seguro, ninguno de los asistentes al solemne acto pensó, mientras sentían moverse el Salón Plenario del Congreso, en lo que dijo Simón Bolívar luego del terremoto de 1812 en Caracas: "Si la naturaleza se nos opone, lucharemos contra ella".