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26 de mayo de 2008

MUNDO

McCain se rodea en su rancho de Arizona de posibles "vicepresidenciables"

Entre los candidatos a formar gobierno con el republicano se cuenta su ex rival Mitt Romney.

EFE


25/05/2008 - 15:25

El candidato republicano a la Presidencia de Estados Unidos, John McCain, emprendió ya la búsqueda de un vicepresidente y para ello invitó a su rancho en Arizona a varios posibles candidatos.

El senador ejerce este fin de semana de anfitrión en su rancho de Sedona para una treintena amigos y compañeros del mundo político, entre los que se encuentran tres "vicepresidenciables".

Su campaña insiste en que la reunión tiene un carácter estrictamente social, pero los analistas creen que es más que una casualidad que entre los invitados se encuentren el ex gobernador de Massachusetts y ex aspirante republicano a la Casa Blanca, Mitt Romney; el gobernador de Florida, Charlie Crist, y el gobernador de Luisiana, Bobby Jindal.

Estos tres políticos figurarían en la lista de posibles candidatos a la vicepresidencia de McCain y es probable que uno de ellos sea el compañero de viaje del candidato republicano en las elecciones de noviembre, según los medios locales.

Crist dio a finales de enero su respaldo a McCain para brindarle un impulso en las primarias de su partido en Florida.

Romney, por su parte, tras abandonar a principios de febrero sus aspiraciones presidenciales, se ha convertido en uno de los apoyos más destacados de McCain e incluso ha animado a sus partidarios a que respalden al senador por Arizona.

DIFICIL DECISION
La elección del candidato a la vicepresidencia es una de las más difíciles y en el caso de McCain, criticado por los demócratas por su avanzada edad, 72 años, y por los conservadores por sus posiciones moderadas, posiblemente más.

Los factores que influyen tradicionalmente en la búsqueda de un vicepresidente son tan dispares como la experiencia política, la procedencia geográfica, la ausencia de escándalos o, como en este caso, la edad.

Y es que de ganar las elecciones el próximo 4 de noviembre, McCain se convertiría en el Presidente más viejo a su llegada a la Casa Blanca.

Sus tres episodios de melanoma, la forma más agresiva de cáncer de piel, y los más de cinco años, tres de ellos incomunicado, que pasó en un campo de prisioneros de guerra de Vietnam, en donde fue torturado e incluso intentó suicidarse, han hecho a muchos temer por su salud.

Con el fin de aplacar esos temores su campaña publicó esta semana el historial médico del senador por Arizona, el cual reveló que McCain no padece ninguna enfermedad maligna, si bien tiene achaques típicos de la edad como artritis y algo de colesterol.

REPUBLICANO LIBERAL
Pero, su salud no es la única preocupación de los votantes y miembros del Partido Republicano.

McCain tiene problemas para convencer a la facción más dura de su partido, que le considera demasiado liberal en algunos aspectos como en inmigración y opinan que ha perdido, durante su prolongada carrera en el Congreso, buena parte de sus esencias conservadoras.

A esto se une que algunos líderes de su partido piensan que McCain no aprovecha lo suficientemente a su favor las disputas que protagonizan los dos aspirantes demócratas a la Casa Blanca, Hillary Clinton y Barack Obama.

Otros argumentan que es inútil desperdiciar toda la artillería en este punto de las elecciones, dado que los rivales demócratas copan toda la atención.

Opinan que cuando uno de los dos abandone la carrera presidencial el foco de atención se centrará en la verdadera campaña y es entonces cuando McCain tiene la oportunidad de atacar y diferenciarse de su rival, que, como muchos ya asumen abiertamente, será probablemente Obama.

El senador por Illinois tampoco pierde tiempo y al igual que McCain ya se ha embarcado en la búsqueda de su mano derecha para ocupar el Despacho Oval de la Casa Blanca.

Según los medios estadounidenses, Jim Johnson, el ex presidente de la firma hipotecaria semiestatal Fannie Mae, ha aceptado el encargo de comenzar la selección del "número dos".

De lo que no hay duda es que tanto Obama como McCain tendrán que acertar, llegado el momento, con su elección, sobre todo para atraer a los que menos simpatía les tienen.

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