6 de julio de 2008
Francia, en la presidencia semestral de la Unión Europea, presentará el lunes un plan para una concertada ofensiva contra la inmigración ilegal que espera el bloque adopte en octubre, pese a diferencias pendientes y acusaciones de xenofobia.
Francia, en la presidencia semestral de la Unión Europea, presentará el lunes un plan para una concertada ofensiva contra la inmigración ilegal que espera el bloque adopte en octubre, pese a diferencias pendientes y acusaciones de xenofobia.
En la propuesta, que será discutida por los ministros del Interior de la UE en Cannes, los líderes del bloque se comprometerían a aumentar la lucha contra la migración ilegal, expulsar a más inmigrantes sin papeles y confirmar los compromisos sobre una política común de asilo para el 2010.
Francia estableció como prioridad para su presidencia semestral armonizar la política de inmigración del bloque y quiere que los líderes de las 27 naciones miembro adopten oficialmente en octubre el "Pacto Europeo de Inmigración y Asilo".
"Creo que estamos muy cerca de un acuerdo", dijo el martes el primer ministro francés, Francois Fillon. "Hay sólo unos pocos problemas semánticos para resolver", añadió.
Diplomáticos europeos afirman que el texto se acordaría sin mucha dificultad, pues ya fue suavizado desde la propuesta original francesa de enero, aunque dijeron que preocupa la recepción del plan fuera del bloque.
Líderes sudamericanos criticaron duramente las nuevas reglas de la UE que permiten a las autoridades detener a inmigrantes ilegales hasta por 18 meses y prohibirles el reingreso hasta por cinco años.
La presidenta argentina, Cristina Fernández, dijo que la ley recordaba a "tiempos de xenofobia" y el mandatario venezolano, Hugo Chávez, afirmó que Europa había "legalizado la barbarie".
Chávez amenazó con suspender las ventas de petróleo a estados europeos que apliquen la nueva legislación y cancelar inversiones en Venezuela de países de la UE.
"Uno de los problemas va a ser la presentación. Es alta la posibilidad de que sea malinterpretada", dijo un diplomático europeo.