11 de julio de 2008
La gran mayoría de estas acciones delictivas están relacionadas con peticiones de recompensas.
El Ministerio venezolano del Interior informó hoy que los secuestros registrados en el país durante el primer semestre de este año ascienden a 132 y descalificó las cifras dadas por una patronal ganadera y un alto funcionario policial recientemente.
Omar Ruiz, asesor especial del ministerio del Interior, explicó que han sido resueltos más del 80 por ciento de los 132 secuestros registrados y achacó a un problema metodológico el que el jefe antisecuestros de la policía judicial, Sergio González, asegurase el miércoles que los secuestros eran 179.
Ruiz atribuyó la diferencia en los datos a que "probablemente el comisario informó sobre las denuncias recibidas y no sobre los casos comprobados".
El asesor ministerial precisó que en enero fueron secuestradas 33 personas, "pero todas se encuentran actualmente en libertad", en febrero fueron secuestradas 27 personas, en marzo 23, en abril 15, en mayo 13 y 21 en junio.
También aclaró que la gran mayoría de estas acciones delictivas están relacionadas con peticiones de recompensas.
La intervención de Ruiz estuvo motivada a la difusión previa de los datos facilitados por González y a las estadísticas presentadas por el presidente de la Federación Nacional de Ganaderos, Genaro Méndez, según las cuales se han registrado 156 secuestros hasta el 7 de julio.
Méndez afirmó que de ese total se han liberado 135 personas y 21 permanecen secuestradas.
Además, pidió al presidente Hugo Chávez que reciba y oiga a las familias de las víctimas y "se comprometa a solucionar cada uno de estos secuestros".
Paralelamente, el obispo de Carúpano, Manuel Díaz, que actuó como portavoz de la Conferencia Episcopal Venezolana (CEV), dijo a la prensa que esa institución exigía al Gobierno tomar medidas para la liberación inmediata de los secuestrados venezolanos.
"Exigimos al Gobierno nacional que para lograr la liberación de las personas que se encuentran actualmente secuestradas, debe librarse una lucha frontal contra este delito", dijo Díaz.
El obispo declaró que el problema del secuestro es especialmente grave en las regiones que limitan con Colombia.
"De forma alarmante se han sumado delitos como el secuestro y retención indebida de personas en la zona fronteriza", expresó Díaz al reclamar acciones más contundentes para combatir ese delito.