3 de agosto de 2008
Más de 1.400 bares tradicionales ingleses cerraron sus puertas en 2007. La caída en ventas de cerveza y la irrupción de adolescentes a esos lugares han afectado al negocio.

"Los pubs son el pasatiempo nacional británico", "cuando un pub inglés muere, también lo hace el espíritu de la nación". Esos son algunos de los comentarios con que los ingleses han reaccionado a cifras lapidarias: más de 1.400 de esos típicos bares cerraron sus puertas durante 2007. Estadísticas de la industria aseguran que en la actualidad más de la mitad de los pueblos británicos están "secos", por primera vez desde la invasión normanda de 1066. De esta forma, el pub inglés está en crisis y para muchos es terminal.
La Asociación Británica de Cervecerías tampoco entregó buenas señales a los bares: la venta de cerveza en estos locales registra los niveles más bajos desde la Gran Depresión de 1929. Estadísticas muestran que entre abril y junio pasado, las ventas de cerveza disminuyeron en un 5% en comparación con igual período del año anterior. Los cálculos indican que en la actualidad en Reino Unido se venden 14 millones de vasos de cerveza al día, cifra que es un tercio menor a los niveles registrados en 1979. Lo peor es que si la caída en las ventas se mantiene, se teme que alrededor de 57 mil pubs cierren sus puertas en corto tiempo.
¿FIN DE UNA TRADICION?
¿Qué factores están alejando a los británicos de los pubs? De acuerdo con especialistas del rubro, uno de los factores determinantes ha sido las restricciones puestas al tabaco desde el año pasado, según informó la prensa inglesa. Al convertirse los pubs en lugares libres del humo del cigarrillo, ha caído el número de británicos que se reúnen en ellos habitualmente después del trabajo.
Otro factor es el alto valor de un vaso de cerveza, estimado en cinco dólares. Si bien los dueños de pubs insertaron el concepto de happy hour, es decir, dos consumos por el precio de uno, los resultados no han sido los esperados.
El problema es que la rebaja en el precio de la cerveza ha estimulado a que la juventud consuma más alcohol a más temprana edad, dicen los especialistas citados por la prensa británica.
El resultado de ello es que si antes los pubs eran lugares de encuentro comunitario -una suerte de extensión del living de la casa en un lugar público- hoy ese ambiente se ha transformado por la presencia de grupos de adolescentes que molestan a los "clientes habituales", quienes han optado por no frecuentar los pubs y beber cerveza más barata en sus propias casas.
Un tercer factor que ha jugado en contra de la sobrevivencia del tradicional bar inglés es que los británicos estarían "aburridos" de la cerveza. Estudios indican que los profesionales jóvenes y las clases más adineradas prefieren beber vino u otro tipo de licor más "sofisticado", con lo cual ya no son clientes de los pubs.
Representantes de la industria alertaron que si la situación sigue a la baja, la tradición del pub inglés podría llegar a su fin.