18 de mayo de 2008
El alcalde de la comuna y la Superintendencia de Servicios Sanitarios contradijeron a la subsecretaria de Salud, quien sostuvo que agua distribuida es apta para el consumo humano.
La subsecretaria de Salud Pública, Jeanette Vega, quien visitó las zonas afectadas por la erupción del volcán Chaitén, recalcó que la localidad de Futaleufú es completamente habitable y que el único problema es que la empresa de aguas Essal no tiene buenos filtros para sacar el sedimento, pero insistió en que el agua que distribuye es totalmente bebible.
Además aseguró que se han analizado las cenizas en esta misma localidad y los niveles de material particulado son perfectamente respirables, sin problemas para la salud de las personas.
Sin embargo, el alcalde de Futaleufú, Arturo Carvallo, quien diariamente ha coordinado la entrega del suministro, rechazó las declaraciones de la autoridad, quien además dijo que el agua y el aire de esa ciudad no son dañinos para la salud de las personas.
Vega había afirmado esta mañana que "el material que nos preocupa mucho que es el sílice, un tipo particular de sílice que es respirable, los niveles que tenemos son perfectamente sin problemas para la salud, es decir, no hay sílice significativamente mayor que lo que uno esperaría en aire".
Al respecto, el edil sostuvo que "estoy sorprendido porque nosotros estamos diariamente acá con el comité de emergencia en el cual está el representante de Essal y nos dicen diariamente que el agua no es bebible, que el agua que se está emitiendo por las cañerías es solamente para la parte sanitaria", recalcó.
Carvallo insistió en que las declaraciones de la subsecretaria pueden motivar a la gente para que vuelva a Futaleufú y "las condiciones no están dadas".
El alcalde señaló que se contactará con Paula Narváez, encargada gubernamental en la zona, para aclarar la situación, pues a la ciudad no ha llegado información respecto de la situación del agua, indicó.
Asimismo, la Superintendencia de Servicios Sanitarios, a través de Christián Maurer respaldó al edil, señalando que el agua que está recibiendo la gente de Futaleufú a través de las cañerías no es bebestible. "Desconozco cuáles son los antecedentes que ella tenía para decirlo, pero si uno ve cómo está entrando el agua a las redes se da cuenta que no es agua potable", señaló a Radio Cooperativa.
Según Maurer, para que el agua vuelva a ser bebestible tiene que ocurrir un proceso de lavado de las redes. "El agua que ha entrado a las redes ha incrustado de partículas extrañas e éstas, por lo tanto, independiente de que se pueda producir agua de buena calidad, al transportarla por un vehículo que va a estar contaminado, no va a ser potable(...) Vamos a tener que hacer un lavado exhaustivo y adecuado a todas las redes para asegurarnos de que el agua que esté pasando va a ser potable".