19 de mayo de 2008
El Consejo Minero, la Sonami y expertos coinciden en que el impuesto específico a la minería ascenderá a una cifra de ese orden, impulsada por el elevado precio del cobre.

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Con el actual nivel récord del cobre, las proyecciones sobre lo que pagarán las grandes mineras privadas por impuesto específico a la minería o royalty, también están por las nubes para 2008.
El presidente del Consejo Minero, Francisco Costabal, estimó ayer que este tributo podría sumar unos US$ 1.000 millones, cifra con la que coinciden otros actores del sector.
"Estimamos que el monto podría llegar a unos US$ 1.000 millones si se mantienen los actuales precios del cobre", dijo el dirigente tras participar en la conferencia donde se dio a conocer el cierre de las postulaciones del concurso de proyectos para el Programa de Innovación del Cluster Minero. El monto se fundamenta en el precio del cobre, cuyo promedio en el año asciende a los US$ 3,65 la libra, 23% más que los US$ 2,97 de igual fecha del año pasado en términos nominales. El promedio de 2007 fue de US$ 3,23 y el de 2006, US$ 3,05 la libra.
Alvaro Merino, gerente de estudios de la Sociedad Nacional de Minería (Sonami), coincidió con Costabal. "De todas maneras sobre US$ 800 millones, más bien en torno a US$ 1.000 millones", indicó.
El director del Centro de Minería de la Universidad Católica, Gustavo Lagos, también apuntó en un sentido similar: "Coincido completamente. Mi estimación previa, con un precio promedio del cobre de US$ 3,4, era de US$ 973 millones por royalty para 2008. Con el actual nivel debería estar sobre US$ 1.000 millones".
Al cierre del primer trimestre de 2008, la mayor minera privada, Escondida, provisionó US$ 79,7 millones por ese tributo específico. Para el período enero-marzo de 2007, la compañía había anotado US$ 63,4 millones.
Después de varios años de discusión, en 2006 se fijó un royalty a la minería, fijando un pago de 5% de la renta imponible operacional para las firmas que producen sobre 50 mil toneladas de cobre fino al año. La recaudación de 2006 sumó US$ 544 millones. Para 2007, Lagos estimó que se pagaron US$ 775 millones.
Los dineros del royalty han dado pie para la polémica, pues las proyecciones del gobierno siempre han estado por debajo de las del sector privado. Mientras en este último informa lo que las empresas pagan por ese concepto, el Ejecutivo ha considerado como royalty sólo lo que recibe como recaudación neta. "Lo que ha tratado de hacer el gobierno era decir que el royalty era menos para que le exigieran menos, tomando en cuenta que el destino de las platas del royalty no estaban resueltas", dice una fuente del sector privado. Las mineras, en todo caso, podían descontar de su impuesto a la renta la mitad del pago por royalty hasta el 2007.
Además, los montos también generaron polémicas, ya que sólo una fracción menor de los dineros fue destinada al gasto para impulsar la innovación productiva.
Con todo, los recursos del royalty y los otros impuestos, como IVA o impuestos a la renta que paga la minería privada, significan un peso cada vez mayor en la economía.
Alvaro Merino destaca que la minería privada contribuyó en 2007 con el 20% de los ingresos tributarios del país, mientras que en 2005 era 8%; y en 2006, 18,4%. El porcentaje volverá a subir en 2008.