7 de julio de 2008
Fiscales suizos poseen documentos que demuestran que Alstom transfirió unos US$30 millones entre 1998 y 2001 para pagar sobornos en Brasil, Venezuela, Singapur e Indonesia.
El presidente mundial de la empresa Alstom, el francés Patrick Kron, rechazó las acusaciones de corrupción que pesan sobre el grupo en Brasil, Francia y Suiza, y recalcó que la empresa adopta la política de "tolerancia cero con desvíos éticos".
"Vine para decir que Alstom no fue afectada por una enfermedad contagiosa (la corrupción) y que Alstom no corrompe a agentes públicos", afirmó el presidente de la multinacional que vende sistemas de control de trenes, en entrevista que publica hoy el diario "Folha de Sao Paulo".
El ejecutivo, quien se encuentra en Brasil para firmar contratos para la modernización del sistema de control de los trenes subterráneos de Sao Paulo, en un negocio que asciende a los 280 millones de dólares, sostuvo que las denuncias contra la empresa "no tienen fundamento" y que la misma "está siendo condenada sin juicio".
De acuerdo con el rotativo, fiscales suizos poseen documentos que demuestran que Alstom transfirió unos 30 millones de dólares entre 1998 y 2001 para pagar sobornos en Brasil, Venezuela, Singapur e Indonesia.
En ese sentido, Kron aseguró que la investigación que llevan adelante las autoridades suizas, en colaboración con la Justicia francesa, se refieren a actividades de empresarios vinculados a la empresa Cegelec, que Alstom compró en 1998 y vendió tiempo después.
"Hasta hoy, ningún funcionario actual o ex funcionario de Alstom fue acusado de nada. Paralelamente, nosotros hicimos auditorías internas para analizar los documentos a los cuales pudimos tener acceso. Lo que puedo decir es que esa auditoría no confirma las hipótesis manejadas sobre todo por el (diario estadounidense) 'Wall Street Journal'. No encontramos ninguna infracción a la ética en los contratos brasileños que fueron citados por el 'Wall Street Journal'", subrayó.
Asimismo, arremetió contra los medios de prensa brasileños, los cuales, en su opinión, "sobrepasaron todos los límites de lo razonable". "Sólo pido que Alstom sea tratada de manera justa y equilibrada, que las informaciones se basen en hechos, no en especulaciones".
Consultado sobre la estrategia que adoptará la empresa para revertir la imagen de que se vale de sobornos a políticos para ganar licitaciones y firmar contratos, Alstom afirmó que lo más importante es que sus clientes mantengan la confianza en el grupo.
"Creo que las acusaciones sin pruebas que hacen contra nosotros no tienen fundamento. (...) Ninguno de los 4.000 funcionarios que tenemos merecen ser tratados de la forma como lo fueron en las últimas semanas", concluyó.