17 de julio de 2008
Entidad rebajó su estimación sobre las exportaciones, el consumo y la producción respecto del mes anterior, aumentando así el temor de que el crecimiento en la segunda mayor economía mundial pueda estancarse.
El Banco Central de Japón se mostró menos optimista sobre el panorama de la economía del país, al decir que la actividad estaba profundizando su desaceleración por las alzas en los precios de la energía y las materias primas.
Además, la entidad rebajó su estimación sobre las exportaciones, el consumo y la producción respecto del mes anterior, aumentando así el temor de que el crecimiento en la segunda mayor economía mundial pueda estancarse.
Las alzas en los precios de la gasolina y en los alimentos han golpeado la confianza del consumidor japonés, en medio de estimaciones de los analistas que apuntan a que la economía se habría contraído en abril-junio por un menor consumo.
Los mercados ignoraron el informe del Banco de Japón, el cual reforzó las expectativas de que las tasas de interés se mantendrán estables por un tiempo más.
Datos publicados el miércoles que mostraron una leve caída en la actividad del sector servicios también respaldaron la postura cauta del Banco de Japón.
La institución reiteró la visión que expresó el martes tras un encuentro de su directorio, cuando recortó su previsión sobre el crecimiento económico de Japón a un mínimo en seis años.
El Banco de Japón dijo que las exportaciones se estaban desacelerando pero que seguirían creciendo. En junio había dicho que los envíos al exterior se estaban frenando en cierta medida.
Sobre el consumo, indicó que estaba débil, un cambio frente a junio, cuando dijo que estaba firme.
La producción ha estado débil recientemente, dijo el banco, que el mes pasado había dicho que estaba estable.
En el frente de los precios, el Banco de Japón dijo en su informe que la inflación subyacente alcanzaría un ritmo del 1,5% o más a tasa interanual.
El martes, el Banco de Japón dejó sin cambios sus tasas de interés en 0,5%, tal como se esperaba.