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18 de julio de 2008

NEGOCIOS

Sancionados por SVS tendrán 10 días para apelar y deberán pagar al menos 25% de la multa

SVS multó a ocho personas, entre ellas Vicente Aresti, Hans Eben y María Luisa Solari tras frustada fusión Falabella-D&S


17/07/2008 - 17:03

Hans Eben, director de D&S

Hans Eben, director de D&S

Diez días hábiles para apelar tendrán las ocho personas sancionadas por la SVS por uso de información privilegiada y faltas al deber de reserva, pero para ello deberán cancelar al menos el 25% de la multa si ejercen su derecho.

Según señalaron en la SVS, los sancionados -Hans Eben, director de D&S; Vicente Aresti López; Eugenio Eben Aresti, Alejandro Irarrázabal Ureta, Marcel Zarour Atanacio, Maria Luisa Solari Falabella, Peter Bruno Studer, y Ana Maria Laguna Galasso- serán notificados oficialmente de la resolución a través de carta certificada durante los próximos tres días hábiles, por lo que el plazo oficial para apelar comenzará a regir a partir del próximo martes 22 de julio.

La Superintendencia de Valores y Seguros (SVS) aplicó multas a ocho personas por operaciones realizadas antes del anuncio de la frustrada fusión Falabella- D&S por hasta 38.970 UF, lo que es unos US$2,2 millones más los recursos involucrados por concepto de devolución de beneficios, que suman en total US$ 2,7 millones extras.

En las resoluciones, el organismo regulador señaló que en el caso de Hans Eben, la multa responde a que las operaciones realizadas por Vicente Aresti López, Eugenio Eben Aresti y Alejandro Irarrázabal, "todos ellos vinculados social, comercial, profesional y familiarmente con el sr. Hans Eben Oyanedel (...) por estimarse que las operaciones realizadas por dichas personas se hicieron en virtud de la información privilegiada que aquél les proporcionó, conforme el tipo descrito en la mencionada disposición legal", dijo la SVS.

La SVS resolvió sancionar "por incumplimiento al deber de reserva al Sr. Hans Eben Oyanedel, director de D&S y a las Sras. Ana María Laguna Galasso, asesora externa de comunicaciones de D&S y María Luisa Solari Falabella, miembro del grupo controlador de Falabella".

Asimismo, por "uso de información privilegiada la SVS sancionó a los señores Vicente Aresti López, Alejandro Irarrázabal Ureta y Eugenio Eben Aresti relacionados con el Sr. Eben Oyanedel; al Sr. Peter Bruno Studer relacionado a la Sra. Laguna; y al Sr. Marcel Zarour Atanacio, relacionado a la Sra. Solari".

En el caso de los sancionados por uso de información privilegiada -Vicente Aresti López, Alejandro Irarrázabal Ureta, Eugenio Eben Aresti, Peter Bruno Studer y Marcel Zarour Atanacio- estos también fueron denunciados en paralelo al Ministerio Público, quien investigará la gravedad del delito.

LOS MULTADOS

Vicente Aresti López deberá cancelar una multa equivalente a US$ 1,61 millón (38.970 UF), a lo que se sumará la devolución de UF 50.366,34 (unos US$ 2,088 millones) producto del beneficio logrado con las operaciones. Hans Eben Oyadenel deberá pagar US$ 16,5 mil; Eugenio Eben Aresti, US$ 46 mil, y una devolución de 1.071,02 UF (unos US$ 44.415); Alejandro Irarrázabal Ureta, US$ 351 mil, más la devolución de 10.635,98 UF (unos US$ 441.080); Marcel Zarour, US$ 113 mil, más una devolución de 2.983,20 UF (unos US$ 123.700); María Luisa Solari, US$ 41,4 mil; Peter Bruno Studer, US$ 17 mil, más la devolución de 162,33 UF (unos US$ 6.731) y Ana María Laguna, US$4 mil.

El fallo de la SVS señala que los días 11 y 14 de mayo de 2007, Vicente Aresti López compró a través de la sociedad Arlop Ltda un total de 4.724.111 acciones de D&S a un precio de $ 225, con una inversión de $ 1.061.051.804. Las acciones fueron vendidas el día 18 de mayo, un día despues de que el acuerdo de fusión se hiciera público a un precio de $ 285 por papel, con una utilidad de $ 113.629.673.

El documento señala que la sociedad mediante la cual Aresti López compró acciones (Arlop Ltda) no fue "habitual" en la compra de acciones durante el 2007, siendo "la única inversión en el mercado accionario de dicha sociedada, al menos hasta septiembre de ese año".

Por su parte, Eugenio Eben Aresti, compró a nombre de su conyuge un total de 222.410 acciones de D&S a un precio de $ 224 por papel el día 11 de mayo de 2007, vendiéndolas el 18 de mayo, con una utilidad de $ 14.458.150.

Alejandro Irarrázabal Ureta compró a través de la sociedad de Asesorías e Inversiones Sotavento Ltda. 2.212.801 acciones a un precio entre $224 y $ 227 por papel, vendiendolas el 18 de mayo en $ 289 por acción, con una utilidad de $ 101.019.776.

En sus descargos ante el regulador, Hans Eben negó haber informado "explícita ni implícitamente sobre las negociaciones relativas al acuerdo".

Marcel Zarour Atanacio adquirió un total de 538.960 acciones de D&S para las sociedades Agrícola Icha Solari y Cía Ltda. y Complejo Turístico Bahía Quiman, y 101.490 acciones para si mismo, a un precio de $ 233 por papel.

En el caso de María Luisa Solari, señaló que se formularon cargos "por estimarse que proporcionó al Sr. Zarour la información privilegiada de la negociación para el acuerdo de fusión, en virtud de la cual este último realizó las operaciones de compra de acciones D&S, infringiendo de esta forma el deber de reserva".

El Superintendente de Valores y Seguros, Guillermo Larraín, resaltó respecto de las sanciones que "el bien que hay que proteger es la confianza en el mercado, ello considerando que el acceso al mercado bursátil representa para las empresas chilenas una fuente potencial de financiamiento para sus proyectos de inversión. Dicha inversión es la que en último término permite el crecimiento económico y el progreso del país".

Agregó que "el funcionamiento del mercado bursátil se ve afectado negativamente cuando las empresas y ejecutivos no manejan prolijamente la información confidencial que normalmente generan. Por esta vía se generan rumores y se favorece el peor tipo de especulación".

El regulador explicó que quienes utilizan la información privilegiada para sacar provecho personal no derivado de su capacidad analítica o profesional sino sólo en virtud del acceso asimétrico a la información, "le hacen un enorme daño al mercado porque los otros inversionistas, nacionales o extranjeros, no disponen del mismo nivel de información al momento de tomar sus decisiones. El uso de información privilegiada mina la confianza que debe imperar en el mercado".

EL DÍA