20 de mayo de 2008
Esto pues las dietas poco saludables y la inactividad física son los mayores factores de riesgo para patologías no contagiosas como la diabetes o enfermedades cardíacas, según indicó el estudio presentado en la Asamblea Mundial de la Salud.
Los programas en el trabajo destinados a luchar contra la inactividad física y los malos hábitos de alimentación son efectivos para mitigar el impacto de la obesidad, la diabetes y las enfermedades cardiovasculares, según un estudio conjunto del Foro Económico Mundial y la Organización Mundial de la Salud (OMS).
Se estima que las muertes por dolencias no contagiosas, como la enfermedad cardíaca, el accidente cerebrovascular, el cáncer y la diabetes, van a aumentar un 17 por ciento en el período que comprende el 2005 al 2015, indicó el estudio presentado en la Asamblea Mundial de la Salud de la OMS, en Ginebra.
El impacto de estas muertes y problemas de salud sobre las economías de los diferentes países es drástico, con una pérdida pronosticada para China de 557.700 millones de dólares en ese lapso, de 303.200 millones de dólares para Rusia y de 236.600 millones de dólares para India, señaló el estudio.
"Incrementar la productividad del trabajador, mejorar la imagen corporativa y moderar los costos de los tratamientos médicos son algunos de los argumentos que pueden propiciar que los directivos emprendan e inviertan en programas de promoción de la salud en el trabajo", expresó el informe.
Las dietas poco saludables y el consumo excesivo de calorías, la inactividad física y el tabaco son los mayores factores de riesgo para las enfermedades no contagiosas.
En el 2005, alrededor de 35 millones de personas murieron a causa de este tipo de dolencias, lo que equivale al 60 por ciento de todos fallecimientos a nivel mundial, y se estima que esa cifra aumentará a 47 millones de muertes al año en los próximos 25 años, añadió el reporte.
Alrededor del 80 por ciento de estas muertes ocurren en países de medianos y bajos ingresos, los cuales también tienen que lidiar con enfermedades infecciosas, pésimas condiciones maternas y perinatales y deficiencias nutricionales, señaló.
El estudio citó conclusiones científicas que indican que una dieta sana y una adecuada actividad física, con al menos 30 minutos de ejercicio moderado unos cinco días a la semana, ayudan a prevenir las enfermedades no contagiosas.
Los líderes empresariales que participan del encuentro anual pidieron a los 193 estados miembros que combatan las causas de enfermedad crónica en los lugares de trabajo.