20 de mayo de 2008
El programa, llevado a cabo por el Instituto de Lectura inglés, tomó a los escolares con mayores problemas para aprender a leer en 42 colegios de diferentes barrios de Londres.

Según un reciente estudio inglés, las tutorías personalizadas para aprender a leer pueden ser la solución mágica para los niños que presentan dificultades. El estudio midió los efectos del programa Reading Recovery, el que, mediante profesores expertos y clases personalizadas de media hora durante cinco meses, logró mejorar el nivel de lectura de 500 niños de seis años, los que estaban por debajo del promedio de su clase y terminaron incluso sobrepasando el promedio nacional en los test de lectura.
El programa, llevado a cabo por el Instituto de Lectura inglés, tomó a los escolares con mayores problemas para aprender a leer en 42 colegios de diferentes barrios de Londres. Luego de un año, al revisar las diferencias entre quienes recibieron la tutoría y un grupo de control, los primeros superaban a los segundos en el equivalente a 14 meses de escolaridad, alcanzando el nivel que corresponde a su edad.
Al cabo de dos años, los estudiantes que recibieron tutorías alcanzaron a los mejores de su curso e incluso, luego de una medición estándar, se determinó que sobrepasaron los promedios nacionales.
Así, el 86% de estos niños obtuvo los mejores niveles en la prueba nacional de lectura, dos puntos más que el promedio de sus pares en el país.
En las pruebas de escritura los resultados también fueron mejores que el promedio nacional. La diferencia fue de tres puntos porcentuales a favor de los niños con tutoría.
La experiencia también mostró que gracias a este programa se reducen las diferencias de género, ya que tanto los niños como las niñas obtuvieron resultados similares.
Según los investigadores, los resultados demuestran la importancia de intervenir tempranamente y de invertir en los primeros años de escolaridad. Esta experiencia se enmarca dentro de la estrategia público-privada "Every child a reader" (Cada niño, un lector), que busca mejorar los niveles de lectura en los escolares ingleses.