A simple vista, el Estadio Nacional parece listo para reanudar sus funciones. Al apreciar sus dependencias interiores, sin embargo, queda claro que aún faltan varias semanas de trabajo para que pueda estar disponible ciento por ciento.
En medio de las declaraciones del ministro de Obras Públicas (MOP), Hernán de Solminihac, quien marcó distancia con la administración anterior al sostener que "yo hubiera hecho el proyecto distinto", las autoridades dieron el visto bueno al coliseo para el enfrentamiento de vuelta por las semifinales de Copa Libertadores entre Universidad de Chile y Guadalajara, el martes 3 de agosto, a las 21.15 horas.
Si bien sólo quedan "detalles" para el duelo de la "U", como el retiro de escombros, el arreglo de 96 butacas y la instalación de rejas en graderías, el anuncio gubernamental del aforo máximo de 37 mil espectadores (33 mil venta y cuatro mil abonos) permitido para el partido choca con la información entregada por los universitarios, quienes ya comercializaron tres mil boletos más.
¿Sobreventa? Ayer, en la "U" aseguraron que no existe ningún peligro y se explicó que la autoridad no está al tanto de que quedan espacios libres cercanos a la marquesina destruida y que permiten llegar a la cifra de 40.000 aposentos, donde ninguno de ellos estará numerado.
El reparo de Conmebol
Más allá del eventual desconocimiento del MOP, la dificultad podría ser mayor, en caso de que los laicos logren su paso a la final y la autoridad decida que la venta no supere los 37 mil boletos. Esto, porque el reglamento de la Conmebol estipula que para un encuentro de esa categoría el aforo mínimo es de 40 mil.
De Solminihac tampoco da esperanzas. El ministro ve "complicada" la opción de habilitar la marquesina para la ocasión, la que se espera que esté refaccionada recién para las primeras semanas de septiembre, fecha que coincide con la celebración presidencial del Bicentenario.
En la Conmebol están al tanto de esta situación y en voz de Eduardo Deluca, secretario general del organismo, anuncian líos para los azules: "Es muy probable que pueda tener algunas complicaciones, porque el reglamento es claro y establece 40 mil personas para la final". De paso, el funcionario aclara que "el cuestionamiento puede venir por parte de su adversario. Si ellos ponen trabas, el tema se podrá revisar".
Conscientes de esto, en la concesionaria sostienen que harán las gestiones ante el IND si es que los universitarios avanzan a la final.
En cuanto a la ausencia del marcador de goles para el duelo del martes, los azules están buscando un reemplazo temporal.