Desde diciembre de 2000 se vende en Chile el Ford Focus, modelo que a principios de la década formaba parte de los nuevos hatchback que ingresaron y revolucionaron el mercado nacional con sus diseños. Nueve años después, 3.121 unidades vendidas y más tarde de los que muchos clientes hubiesen querido, finalmente llega el Nuevo Focus, con el diseño europeo y de orígen argentino.
La nueva generación del Focus se pondrá a la venta la primera semana de enero, en carrocería hatchback ($ 9.990.000) y sedán ($ 9.590.000), ambas con el motor 1.6 de 110 caballos, acoplado a una caja mecánica de cinco velocidades y una única versión de equipamiento (CLX), que trae, entre otros, doble airbags, frenos ABS, aire acondicionado, kit eléctrico completo, alarma volumétrica, llantas aro 16 y una guantera refrigerada, con espacio para tres botellas de 750 cc.
DISEÑO KINETIC
El Nuevo Focus es el primer auto de la marca en Chile que incorpora el Kinetic Design, que basa su diseño en la energía en movimiento.
El frontal del hatch destaca la forma dinámica del capó que incluye dos pliegues esculpidos en su superficie y las mayores aberturas de la parrilla inferior, complementado con sus nuevos focos, que no sólo tiene un diseño acorde al auto, sino que tienen una mejor iluminación.
La zaga presenta un perfil muy inclinado, con un techo que desciende agresivamente con el estilo de un coupé, y gracias a un nuevo spoiler superior en el color de la carrocería, este aspecto se ve acentuado. A eso se suma el nuevo parachoques.
En los laterales se aprecian un cristal trasero con nuevas formas y una puerta trasera más ancha, que le entregan mayor carácter.
Por su parte, el sedán presenta un diseño y estilo más elegante, menos agresivo que su hermano hatchback. La mayor altura de la parte posterior transmite una sensación musculosa que optimiza la presencia visual. El nuevo diseño sigue transmitiendo claramente la presencia y elegancia de un Focus, con las típicas luces traseras triangulares que transmiten robustez y calidad de fabricación.
Ambas carrocerías comparten el mismo interior, el que fue completamente renovado, hasta en los más mínimos detalles. El gran énfasis se centró en la mejora de la calidad de los materiales y en aumentar los niveles de confort. También se mejoraron las proporciones, ahora más equilibradas. Destaca la consola central, con los comandos a la mano y un diseño de líneas puras y modernas, que juega con las incrustaciones de símil de aluminio. El panel de control se caracteriza por las dos grandes esperas (tacómetro y velocímetro), las que se complementan con otras dos esferas, muchos más pequeñas, y con el computador.
"El Focus llega a fortalecer la presencia de Ford en el segmento de pasajeros, el que esperamos seguir nutriendo con productos tan atractivos como este", señaló Pablo Haase, gerente general de la firma.
En la firma norteamericana esperan vender cerca de 20 unidades mensuales en hatchback y 12 del sedán.