Si Universidad Católica hubiera ganado anoche a Unión Española, el debut de Marco Antonio Figueroa habría sido redondo ya que el vértigo que mostró su equipo daba como para ilusionarse.
Sin embargo, el marcador final fue 3-1 para los dirigidos por Luis Hernán Carvallo, quienes aprovecharon al máximo las licencias defensivas que ofreció la UC en su estreno 2009.
Para comenzar, la línea de tres defensores, un volante de contención, dos carrileros, dos creativos y dos delanteros dejó a los universitarios instalados en sector contrario, con la última línea prácticamente parada en mitad de cancha.
Los numerosos desbordes de Rodrigo Valenzuela, los intentos de Luis Núñez y la pausa que ofreció Rodrigo Toloza en la izquierda fueron lo mejor en el arranque, aunque como se sabe fueron los hispanos quienes comenzaron en ventaja.
¿Por qué? simple, porque esa acitud ofensiva de Católica dejó muy descubierto atrás, situación de la que sacaron ventajas Raúl Estévez por la derecha y especialmente Fernando Cordero por la izquierda.
Esa es la primera duda de "Figueroa", que incluso en el complemento cambió a línea de cuatro.
La otra interrogante será saber si llegará un nuevo delantero. Tanto Jaison Ibarrola como Jeremías Caggiano fueron escaso aporte y prácticamente pasaron desapercibidos. Situación más que extraña si se considera las numerosas situaciones de gol.
El jueves es la siguiente prueba para la UC de Figueroa nada menos que ante Colo Colo.