Científicos de la Universidad de California (EEUU) han desarrollado una nueva cámara capaz de capturar imágenes en movimiento con un nivel de sensibilidad y resolución sin precedentes, que puede tener aplicaciones en medicina.
Según el estudio, publicado hoy por la revista británica "Nature", este logro científico podría tener importantes beneficios en la monitorización de imágenes médicas.
La revolucionaria cámara se llama STEAM (Serial Time-Encoded Amplified Microscopy) y cuenta con una velocidad de obturación de 440 picosegundos y puede procesar los fotogramas a una velocidad de 163 nanosegundos, unas cifras que mejoran el rendimiento de las cámaras convencionales, basadas en circuitos de cargas interconectadas (CCD, siglas en inglés).
En esta ocasión, el aparato no utiliza un CCD, sino que detecta y amplifica la señal a través de un sensor de luz para después ser capturada por un osciloscopio.
Así, esta tecnología supera los límites de los CCD y no requiere, como éstos, una refrigeración especial ni una excesiva iluminación.
Además, STEAM se caracteriza porque amplifica las imágenes píxel a píxel pudiendo captar sucesos microscópicos.
Dado que se podrán observar fenómenos en movimiento a tiempo real su destino prioritario es la investigación médica y biológica, donde puede llegar a convertirse en una herramienta fundamental para el estudio del interior de las células, o ir viendo el avance de una cirugía con láser.