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12 de mayo de 2008

Fútbol

Manuel Pellegrini fue el más ovacionado en la fiesta de Villarreal

El chileno recibió la mayor ovación en la celebración del subcampeonato de Villarreal. Le dedicaron canciones y palabras de elogio tras la obtención del histórico subcampeonato en España.


12/05/2008 - 10:29

En El Madrigal festejaron hasta la madrugada.

En El Madrigal festejaron hasta la madrugada.

Los más de 20 mil espectadores que llegaron al estadio de Villarreal sólo esperaban el pitazo final del pleito ante Espanyol (2-0), para comenzar a desatar la celebración del histórico subcampeonato obtenido en la Liga.

Y no era para menos. Vila-real se transformó en la primera ciudad de menos de 50 mil habitantes en conseguir un segundo lugar en la "liga de las estrellas", por lo que decidieron celebrar la "hazaña" en grande.

Testigos privilegiados y principales protagonistas fueron dos chilenos: Matías Fernández y Manuel Pellegrini. Ambos son verdaderos ídolos en Castellón, lo que se ratificó con el aplauso generalizado de los hinchas, en el momento en que se apagaron las luces de estadio y comenzaron a presentar uno por uno al plantel.

Cani, Nihat, Diego López, Pires y el propio volante nacional fueron los primeros que comenzaron a aparecer en el césped del estadio.

Pero fue Pellegrini quien se llevó la mayor ovación de todos (junto al presidente Fernando Roig). "El entrenador no hizo gestos ostensibles de alegría, porque no va con su forma de ser, pero era uno de los más felices de la noche", relata El Periódico Mediterráneo.

El chileno apareció en el centro del terreno del juego, los focos se posaron en él, y de fondo se escuchaba We Are The Champions". A ello se agregó después la entonación al unisono del himno groguet, que fue acompañado por el ondeamiento de las banderas amarillas, y de miles de globos del mismo color (fueron repartidos en la entrada al estadio).

"Muchos no esperaban que el Villarreal llegaría tan lejos esta temporada, pero al final solo el Madrid ha sido mejor que nosotros", fueron algunas de las palabras que expresó un emocionado Pellegrini.

"Llegaron las luces de colores, las presentaciones de cada uno de los héroes, los parlamentos de rigor y un castillo de fuegos artificiales que recordaba la gesta. La grada se lo pasó en grande. Al grito de 'Campeones, campeones' unos 20.000 corazones amarillos se unieron para cantar con una sola voz el himno del Villarreal. Y también hubo una vuelta de honor. Fue una especie de celebración de ese título que el Villarreal ya merece", añade el medio lasprovincias.es

"Ahora volveremos a empezar de cero. Ya me gustaría a mí que los seis o siete puntos que nos han sobrado para ser segundos nos los pasaran para la próxima temporada.. No existe un 'fenómeno Villarreal' sino un trabajo constante", indicó Roig.

Así Villarreal comenzará a afrontar su nuevo desafío liguero ante La Coruña, pero con los ojos puestos en la próxima temporada, en la que el mayor desafío será la Champions League.

EL DÍA